Viajar por el corazón de Europa este año es ser testigo de una transformación fascinante. Tras el legado de los grandes eventos, París y los Países Bajos se presentan hoy más sostenibles, accesibles y vibrantes que nunca. Como viajero habitual de estas latitudes, les propongo una hoja de ruta práctica para capturar la esencia de este eje europeo.
París: El Renacer de un Icono
La capital francesa ha salido reforzada de sus recientes transformaciones urbanas. En 2026, la experiencia parisina es más peatonal y fluida.
Notre Dame Restaurada: Tras años de espera, la catedral luce de nuevo en todo su esplendor. Es la visita obligada del año; la maestría de su restauración es, sencillamente, sobrecogedora.
El Año de Monet: Este 2026 conmemoramos el centenario del fallecimiento de Claude Monet. No pueden perderse las exposiciones inmersivas en el Museo de la Orangerie y el Museo de Orsay. Es la oportunidad perfecta para redescubrir el impresionismo en su cuna.
París a Pie y en Bici: El Puente de Iéna es ahora totalmente peatonal, conectando la Torre Eiffel con el Trocadero sin el ruido de los motores. Pasear por aquí al atardecer es la nueva postal definitiva de la ciudad.
Países Bajos: Más Allá de los Canales de Ámsterdam
A pocas horas en tren de alta velocidad, los Países Bajos ofrecen un contraste de diseño y tradición que se disfruta mejor con pausa.
Utrecht, la Alternativa Inteligente: A solo 25 minutos de Ámsterdam, Utrecht ofrece canales con terrazas al nivel del agua que no encontrarán en la capital. Es menos concurrida, más joven y conserva un casco medieval intacto que enamora a la cámara.
Iconos del Viento en Kinderdijk: Para capturar la Holanda más auténtica, los 19 molinos de Kinderdijk (Patrimonio de la Humanidad) son imbatibles. Consejo práctico: Alquilad una bicicleta para recorrer los diques; es la forma más sencilla de absorber el paisaje.
Róterdam y el Futuro: Si buscan vanguardia, Róterdam es su lugar. El Markthal y las Casas Cubo siguen siendo referentes, pero es su escena de diseño sostenible en las zonas portuarias lo que hoy marca tendencia.
Logística Experta y Conectividad
La mejor forma de unir estos dos mundos es el Eurostar. En poco más de tres horas, conectarán la Gare du Nord en París con la Estación Central de Ámsterdam.
Movilidad: Olviden el efectivo. En los Países Bajos, el sistema OV-pay permite pagar trenes, tranvías y buses simplemente acercando su tarjeta bancaria o móvil al lector. En París, la tarjeta Navigo Easy sigue siendo su mejor aliada para el metro.
París y los Países Bajos en 2026 no son solo destinos; son la prueba de que se puede respetar la historia mientras se abraza el futuro. ¡Preparen la maleta, el 2026 es el año de las grandes capitales europeas!





